Correr con frío

Corriendo con frío

Ayer se ha inaugurado el invierno, pero son varias ya las semanas donde, dependiendo de la región donde te encuentres, venimos teniendo sensaciones térmicas bastante intensas en cuanto al frío se refiere. Esto no tiene por qué ser malo, y por supuesto, no debe de llevarnos a aparcar nuestros entrenamientos, nada más lejos de la realidad, pero sí que nos obliga a tener en cuenta unos cuantos factores antes, durante y después de salir a recorrer esos kilómetros que tenemos en mente para evitar sufrir lesiones no deseadas, aparcar la pereza y sobretodo, para alejar nuestra experiencia de un auténtico suplicio.

Aleja la pereza

Lo primero que debemos de tener en cuenta es que el invierno es una estación más del año. El frío puede traernos tentaciones de aplazar el entrenamiento para otro día, quedarnos en casa bajo una manta o junto a la calefacción, viendo una película, o cualquier otro plan. Sal y corre, nuestro entrenamiento es sagrado, y salvo que tengamos condiciones extremas que supongan algún peligro, podemos combatir el frío de muchas maneras como veremos en los siguientes puntos.

Cinta / Interior

Existen regiones, lugares, donde en ocasiones la climatología es extrema y correr en el exterior se puede llegar a hacer peligroso por riesgo de caídas (hielo) etc… Para estos casos existen opciones como correr en interiores o cinta. No desdeñes esta posibilidad, acumula kilómetros y no dejes tu entrenamiento.

Ropa

Nuestra ropa es muy importante. utiliza varias capas. Es preferible acumular más capas que una sola prenda más gruesa. La capa exterior acumula el frío, la interior, pegada al cuerpo, permanece más cálida. La capa de aire que existe entre ambas hace las veces de aislante. Es importante que la interior esté pegada al cuerpo, en contacto con la piel, de este modo, no existirá una corriente de aire que entre en contacto con la piel.

Pero ojo, no acumules demasiada ropa tampoco, calcula bien la cantidad de ropa en relación con la intensidad del entrenamiento. Si acumulas demasiadas capas, puede que al poco de salir a correr, comiences a sentir calor y a sobrarte ropa. En ese caso será un problema regular la temperatura.

Garganta y boca

Protege tu garganta y dientes con una braga o buff. El frío puede despertar sensibilidad en dientes, encías y garganta, sobretodo si tenemos alguna afección en las mismas. Protege estas partes, el aire se calentará al traspasar esta prenda respirando.

Calienta en Interior

Calienta antes de salir de casa, estiramientos, saltos, sentadillas… de este modo, el cuerpo ya habrá calentado cuando salgamos y nos topemos frente a frente con la masa de aire frío. Salir desde cero nos obliga a adaptarnos de un modo abrupto que en ocasiones puede provocar una lesión por falta de calentamiento.

Hidrátate

Una de las claves. En los días fríos seguimos perdiendo agua, pero nuestra percepción disminuye. Consecuencia: aumenta el peligro de deshidratación. Continúa hidratándote, no lo pierdas de vista, antes y durante el entrenamiento.

Manos y Cabeza

Las manos y la cabeza son las partes del cuerpo por las que se pierde más calor. Durante el ejercicio físico la circulación es menos intensa por estas zonas. Protégelas con guantes y gorro de lana.

Estos son nuestros consejos para correr en días de frío. ¿Y tu? ¿Cómo afrontas tus entrenamientos en invierno?

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